|
Enviado por: josemaria riogarcia (
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
)
La imagen que yo tenía del pueblo de Trevijano la expresaba en los corrillos con amigos, con parientes y con hermanos. Ese pueblo tan querido que un día nos vio nacer, hoy está viejo, achacoso, tiende a desaparecer. Con pena lo abandoné cuando tenía veinte años quedando en él residiendo mis padres con mis hermanos. Yo me vine a la Argentina por ciertas cosas extrañas siempre pensando en volver a las tierras de mi España. Así pasaron cinco años y aquí traje a mi familia siempre con el pensamiento de regresar algún día. Hoy tengo cincuenta años se ha concretado mi sueño he vuelto de nuevo a España y estoy pisando su suelo. Lloré cuando la dejé lloré hasta el desconsuelo hoy que vuelvo a estar en ella otra vez a llorar vuelvo. España maravillosa sin par en tierras y cielo pero ¿ qué hay de Trevijano? ¿ me queréis decir que habéis hecho? No tenéis amor por él, Lo abandonáis con desprecio, no arreglaistéis sus paredes lo habéis dejado sin techos ¡ No recordáis que algún día nos dio cobijo y abrigo, no lo abandonéis así tratazlo como a un amigo. No debemos de olvidar que fue cuna cuando pequeños y nuestros primeros pasos los dimos en sus pedriscos. y que es orgullo de padres mostrar a sus retoñuelos aquí es donde yo nací, aquí vivía tu abuelo. Y por eso trevijano padre de Trevijaneros debe existir en la historia pues tiene historia con fueros. Los hijos de Trevijano que estáis cerca de su suelo no lo abandonéis por Dios! Hacedlo por el recuerdo. Y decidle a vuestros hijos si ya no se lo habéis dicho: aquí fue donde yo nací y aquí vivía tu abuelo MARTÍN CORNAGO (1980)
José María Río García
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|